Diario autobiográfico de un párroco de un pueblo pequeño en el sur de Francia. Describe su trabajo, cómo se esfuerza por acercar a Dios a las personas que le han sido encomendadas, las iniciativas que toma; la ayuda espiritual que procura dar a las varias personas que viven en pecado. Lo retrata como una persona sencilla e ingenua.
Describe la purificación pasiva a la que Dios lo somete, que en parte es interior (sequedad espiritual, dificultades para rezar, una sensación de abandono y de pérdida de fe), y en parte, corporal (dolores físicos que le hacen sufrir). También narra las dificultades que tiene en las relaciones con los fieles de su parroquia, que no lo comprenden.
Bernanos se basa para su personaje en la espiritualidad de San Juan María Vianney (el Cura de Ars) y de S. Teresa de Lisieux. El personaje principal tiene el mismo afán apostólico de ambos, recordando la «pequeña vía» de S. Teresa. También describe psicológica y espiritualmente las almas con mucha profundidad; sobre todo al narrar algunas conversiones. La frase final del libro resume su contenido: "Todo es gracia".