
El escritor irlandés Colm Tóibín (Enniscorthy, 1955) ha escrito una documentada biografía novelada de Thomas Mann (Lübeck, 1875- Zurich, 1955), a quien llamaban "el Mago" por los juegos mágicos que hacía a sus hijos pequeños para que no tuvieran pesadillas.
La novela está ambientada a lo largo del s. XX, de modo especial las dos Guerras Mundiales. Sabe combinar la investigación con la imaginación. Tiene abundante documentación y desciende mucho a los detalles y a la psicología de los personajes: Julia es su madre y Katia, una mujer fascinante con la que tuvo seis hijos; el mayor se llamaba Heinrich. El autor focaliza la atención narrativa fundamentalmente en tres temas: la homosexualidad; la literatura, el arte, la música; y las dos Guerras Mundiales, especialmente la segunda. Quizás a la homosexualidad se le dedica demasiado espacio; es verdad que está presente en bastantes partes de la novela, sobre todo en sus comienzos, pero sólo hay un apunte explícito; lo demás, son comentarios, algunos sensuales, pero sin entrar en detalles.
La ilusión inicial de Thomas es dedicarse a la importante empresa familiar. Más adelante comenzará a sentir pasión por la cultura, poesía y cambia de parecer; ya no habla de negocios con su padre. Se vuelve, cada vez más, un soñador, como su hermano Heinrich; ambos será escritores. A la muerte de su padre, el testamento desconcierta a toda la familia: quiere que se venda la empresa familiar, que el hijo mayor no siga con sus inclinaciones literarias; también dirige algunos consejos y deseos a los demás miembros de la familia.
El padre acaba de dejar la empresa a la deriva, ¡tanto esfuerzo para nada! Su tutor quiere que sea oficinista para ganarse la vida en una empresa de seguros; pero él quiere ser escritor. Los dos hermanos desean irse a Italia. En Munich, no obstante, tuvo la inspiración de escribir la novela Los Buddenbrook sobre la decadencia de su propia familia. Para tener más tranquilidad y paz se marcha a Roma: quiere dar a conocer la vida intensa de su familia en Lübeck: así no se olvidaría. Se vuelve a Munich. La novela tuvo bastante éxito: más adelante, por esta obra, de modo especial, le concederán el Premio Nobel. En 1905 se casa con Katia, también de buena familia. Ambos dan una interesante imagen: famoso escritor de unos 30 años y una esposa de familia rica, con estudios universitarios, segura de sí misma y sarcástica. Thomas procura siempre ocultar sus inclinaciones desviadas.
El autor muestra acertadamente cómo sus obras están relacionadas, en buena parte, con su vida: Los Buddenbrook sobre la decadencia de la familia a la muerte del padre; para La Montaña Mágica aprovecha sus visitas a su mujer al sanatorio para tuberculosos de Davos. La muerte en Venecia tiene su origen en un viaje a Venecia, donde llega la peste. Thomas fue declarado no apto para incorporarse a filas, con motivo de la Segunda Guerra Mundial. Cada vez estará más en contra de la guerra y del terror de los nazis, pero, ya en el exilio, prefiere no hablar para no perjudicar a su familia y sus libros en Alemania. Lo que pensaba Thomas sobre la guerra fue olvidándose y el público se fijó más en su novelas y relatos.
El ambiente moral, en algunos momentos, está muy degradado y desordenado, incluidos los suicidios que el mismo sufrió en su familia. En 1929 le conceden el Premio Nobel, y los compromisos para dar a conocer sus obras se multiplican. Es una novela interesante, erudita y bien documentada. Está muy bien escrita, aunque tiene importantes inconvenientes morales. Los apuntes sobre la homosexualidad, además de su notable desorden moral, resultan un poco reiterativos y pesados.