Elogio del matrimonio

[Elogio del matrimonio]
Año: 
2018
Género: 
Público: 
Editorial: 
La Esfera de los Libros
Ciudad: 
Madrid
Año de publicación: 
2018
Páginas: 
234
Valoración moral: 
Género: Literatura
Sin inconvenientes.
Algunos inconvenientes morales.
Presenta pasajes de cierta entidad contrarios a la fe o la moral.
Presenta pasajes escabrosos o un fondo ideológico general que puede confundir a personas con una escasa formación cristiana.
Abundan los pasajes escabrosos o un fondo ideológico contrario o extraño a los valores cristianos.
Por sus contenidos explícitos, la obra contraría la fe o la moral de la Iglesia Católica o el cristianismo en general.
Calidad literaria: 
Recomendable: 
Transmite valores: 
Contenido sexual: 
Contenido violento: 
Lenguaje vulgar u obsceno: 
Ideas contrarias a la doctrina de la Iglesia: 
La calificación de las distintas categorías proviene de la opinión de los colaboradores de Delibris

Es un ensayo literario muy ameno compuesto por historias vividas por el conocido autor, en sus casi 70 años de matrimonio feliz, con Marisa Moreno, su famosa asesora literaria, que ha sido su única mujer. Se casaron en 1951 y tuvieron 9 hijos. Por encima de todo deja ver que, en medio de luces y sombras, en una familia que nunca fue perfecta, estaban profundamente enamorados. Ella fue la que cambió su vida de forma definitiva. 

Además incluye vivencias de numerosos personajes con anécdotas divertidas sobre el amor, la familia y la amistad.  Son escritores, editores, toreros, reyes, artistas…… cuyas vidas han pasado por situaciones variadas, todas narradas con sencillez, buen humor y la agilidad de pluma que caracteriza a Olaizola. Resalta su capacidad de ahondar en la psicología de la mujer. Ofrece al lector ejemplos de noviazgos modernos, matrimonios rotos, siempre con un gran respeto por las personas y sin hacer juicios de valor. 

Uno de sus grandes amigos fue Juan Antonio Vallejo-Nágera casado con Vicky Zóbel. Cuando estaba a punto de morir de cáncer le confiesa que casarse con ella fue lo mejor que le había ocurrido en su vida. Con su lenguaje de médico comenta que la enfermedad que más le hacía sufrir era llegar a su casa y que Vicky no lo estuviera esperando, sentía un vacío, un hueco. Luis Miguel Dominguín, gran amigo de Juan Antonio vivía en una lujosa finca de Sierra Morena cuando lo fueron a visitar José Luis y su esposa. Por ella habían desfilado Sofía Loren, Salvador Dalí, Rainiero de Mónaco, Audrey Hepburn, Humberto de Saboya……Luis Miguel había sostenido las más diversas relaciones sentimentales, pero tuvo su verdadero y definitivo enamoramiento, Rosario, que le dio la felicidad. 

Para Julián Marías lo más importante para perseverar en el amor es comenzar el día desayunando juntos. Lolita Franco se convirtió en su proyecto de vida y después de su fallecimiento nunca quiso consolarse. Julián divertido le comentó que en el más allá volverían a desayunar juntos porque esos pequeños caprichos forman parte de la gloria accidental del cielo. También era partidario de esta costumbre Severo Ochoa, premio Nobel de Medicina. La vida de Ramón J. Sender, famoso escritor de finales del siglo pasado, fue de éxitos pero siempre con un drama a cuestas: la muerte de su mujer Amparo Barayón. Su felicidad fue desbaratada cuando la fusilaron injustamente. Después tuvo una vida sentimental muy alborotada y hablando con José Luis le dice que su sueño hubiera sido que todos sus amores se hubieran centrado en Amparo, que hubiera sido la madre de todos sus hijos. 

Fernando Sánchez Dragó, tuvo una boda muy original, como casi todo lo fue en su vida. Se casó en la cárcel, en la capilla de la prisión y la boda fue oficiada por el capellán. A su novia le apetecía casarse de blanco. Después de haber sido indultado, el matrimonio fue de mal en peor, tuvieron un hijo y a los veinte meses se separaron por culpa de él que se declara como un mal marido pero mejor padre, pues ha tenido más hijos de distintas mujeres. Él se mostraba dispuesto a cambiar su rol por el de ama de casa con tal de atender a sus hijos. Otro episodio también tuvo lugar en una cárcel y llevó al autor a la conclusión de que lo peor de ella no es la falta de libertad, sino el riesgo de perder a tu pareja como ocurrió con una de las internas Elsa, fan de sus libros. 

José María Gironella, el más importante escritor de España en esa época, fue un gran amigo de José Luis quien a su muerte, prosiguió la amistad con su viuda Magda Castañer. Formaron un matrimonio muy singular. La conoció en un baile, quedó prendado de ella, y fue el único amor de su vida. Ella lo empujó siempre a escribir, hacía cosas insólitas para que se pudieran mantener pues él dedicaba de diez a doce horas del día a la pluma. Hasta que por fin triunfó en Francia y quiso regresar a su querida España donde quería publicar su famosa trilogía. Se la rechazaron 5 editoriales y gracias a la labor de Magda por fin salió a la luz en Planeta. Poco antes de fallecer cuando no sabía si era agnóstico o medio creyente confesó que él necesitaba toda una eternidad para poder agradecer a Magda todo lo que había hecho por él. Gracias a ella era escritor, no se suicidó cuando padecía una depresión y gracias a ella la vida seguía teniendo sentido para él. 

Balduino y Fabiola, fue una pareja que cautivó a media Europa, ya que eran jóvenes y atractivos y estaba claro que se casaban por amor. Por los sufrimientos que había pasado Balduino era un hombre bueno pero triste y Fabiola le cambió la vida. Nuestro autor coincide con ellos en el mar veraneando. También hay amores heroicos como el de su hermana mayor, la tía Minita Olaizola, que con gran dolor de su corazón dio una negativa a un diplomático mexicano para seguir cuidando de sus hermanos pequeños.

La fidelidad en el matrimonio hoy no está de moda. Hay mujeres dispuestas a separar familias. Fue lo que le pasó a Luis Arias con una francesa, y logró zafarse de ella por amor a Doxa, única mujer a quien se debía. Al poco tiempo muere en un accidente de helicóptero. A su mujer le costó reponerse del golpe. Después del tiempo se casó con un viudo con 12 hijos, Ivan Klima, novelista y dramaturgo checo. 

Son simpáticas las misceláneas del libro. Habla de las bodas de sus hijas, cada una con su problemática, y en especial las de la peluquería pues es muy difícil que una mujer mal peinada sea feliz.  Los problemas en el matrimonio son comunes, por eso nadie tiene tiempo de aburrirse. La solución depende de cómo se enfoquen. Otro tema divertido son los besos en la familia. El autor salió en una revista del corazón besando a su mujer con ocasión de ganar el Premio Planeta, cuando los que salen en esas revistas no son los que besan a su mujer, sino a la mujer de su prójimo. De ahí la singularidad. 

En la época de su madurez José Luis veía que todos tenían hijos en el matrimonio, unos más, otros menos. Ahora lo que para algunos está claro es el no tenerlos. También hay quienes renuncian a los hijos biológicos para tenerlos espirituales. Es el caso de la budista Rasami Krisanamis. Cuando José Luis volvió de estar con ella en Tailandia impresionado por los dramas de la prostitución infantil, que es un auténtico negocio, constituyó una ONG, Somos Uno, de la que es presidente. Han conseguido enviar miles de euros a Tailandia y tienen escolarizaras a más de dos mil niñas, ochocientas en la Universidad. Cuenta también la experiencia de Eduardo Chillida, el escultor más famoso del mundo, que responde a una pregunta sobre lo más destacado de su arte, sacando una foto de sus hijos y con orgullo comenta: esta es mi mejor obra. 

Sobre los hijos con discapacidad, Sainz de Robles, político eminente del gobierno español, tenía un niño con tetraplejía, y comentaba que este hijo era la alegría más profunda de su casa. Le entienden por la expresión de los ojos y saben que es feliz. El entrenador de fútbol Vicente del Bosque tiene un hijo, Álvaro, con síndrome de Down, que es muy cariñoso, le da mucha paz y le ha enseñado a dar a cada cosa la importancia que tiene. 

La madre de su mujer era una persona maravillosa. Solo tenía un defecto: que era su suegra. Cuando enviudó se fue a vivir con ellos. Murió casi a los cien años, convivió mucho con ella y ahora le toca hacerlo con sus recuerdos mortuorios. La buena noticia es que confía en que en la vida eterna ya no habrá la dicotomía suegra-yerno.

Autor: Marcela Navarro Hernández, México
Fecha de actualización: Sep 2022