
En las páginas de este breve libro se ofrecen 120 textos, que buscan ayudar y acompañar al lector a meditar el Evangelio con actitud contemplativa y de escucha. Como el mismo autor explica en la introducción, el núcleo original de este libro son algunas de las anotaciones tomadas en un cuaderno, desde 1977, como ideas para la predicación. Mons. Fernando Ocáriz adopta la perspectiva de quien reza como “hijo”. La filiación divina del cristiano (saberse y considerarse hijos de Dios), aparece en este libro como una fuente de significados que tocan y transforman al creyente. Conocer a Jesucristo y estrechar los lazos con él, por la acción del Espíritu Santo, desbordará en una relación más verdadera con Dios-Padre y permitirá así responder como hijos a la vocación al amor a Dios y a los demás, a la libertad y a la alegría.