
Mary Ann Shafffer, principal autora, falleció a causa de una enfermedad sin ver publicado este libro que fue acabado por su sobrina Annie. Quizás por eso el final es tan resumido. Ella sabía lo que quería contar su tía pero realmente no se explayó en contarlo. Y quizá es precipitado. Pero aun así es bonito. El lugar donde se desenvuelve la narración es Londres y el tiempo, las sombras de la Segunda Guerra Mundial.
La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey -nacida como una coartada espontánea cuando sus miembros fueron descubiertos rompiendo el toque de queda de los alemanes- contiene una galería de personajes profundamente humanos, divertidos, encantadores, todos amantes de la literatura, que sobrellevaron la ocupación nazi organizando reuniones de lectura sobre novelas clásicas, siempre alrededor de un pastel de piel de patata.
Juliet empieza una importante correspondencia con los componentes de la sociedad, pequeñas joyas que hablan de libros y del placer de la lectura, de la amistad, de la vida cotidiana y del impacto reciente que la ocupación alemana ha tenido en sus vidas. Cautivada por sus historias, decide visitarles, y lo que encuentra le cambiará para siempre.
Toda la novela son cartas. El libro está dividido en dos partes. La vida de Juliet y cómo conoce a La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey, y Juliet en Guernsey formando parte de esa historia.
La joven escritora londinense se apellida Ashton. Las primeras cartas que Juliet intercambia con su editor y buen amigo Sidney Stark y su amiga y confidente Sophie Strachan, nos muestran cómo la guerra ha afectado su vida y las ansias de Juliet por pasar página y encontrar una nueva historia.
La sociedad literaria nació uniendo a un grupo muy diferente de personas de Guernsey y se fue ampliando. El grupo original fue: Amelia Maugery, Dawsey Adams, Isola Pribby, Ebem Ramsey, John Booker, Will Thisbee y Elizabeth McKenna -que es el miembro más destacado-. Will es el que hace el pastel de piel de patata y se reúnen cada 15 días a comentar los libros que cada uno lee por su cuenta, para animar a los demás a leerlos.
Es un libro de contrastes, por un lado está una historia ambientada en una de las épocas más oscuras de la historia de Europa, como es la Segunda Guerra Mundial y la ocupación alemana de gran parte del continente, y por otro lado tenemos una historia tierna, llena de esperanza y que desprende un mensaje de vitalidad y frescura.
La historia nos transporta a la pequeñita isla de Guernsey, una isla que está situada en el Canal de la Mancha y que pertenece a la Corona Británica; y en ella conocemos a una serie de peculiares personajes, los vecinos de Guernsey, quienes gracias a su ingenio y su valentía pudieron sobrevivir a la ocupación. Los miembros de la sociedad literaria de Guernsey son personajes entrañables a los que es imposible no querer.
Los temas de la Ocupación y el del poder de la literatura como vía de escape son los más importantes de esta novela, pero también es cierto que en ella encontramos otros como un romance entre Juliet y un adinerado editor americano que hará todo lo posible por conquistarla y llevarla al altar, o el de la solidaridad entre vecinos.
Es la novela perfecta para todos los amantes de los libros, pues no sólo sus protagonistas son unos apasionados de la literatura, sino que tanto Mary Ann como Annie han plasmado en esta obra su gusto por ese arte de contar historias. Se hacen referencias continuas a Charles Lamb, las hermanas Brönte, Jane Austen, Séneca, Shakespeare o Catulo, entre otros muchos. Y además, hay una fiel defensa de la lectura frente a la barbarie que significa la guerra. Reivindica su formidable capacidad para unir a unas personas con distintos gustos, culturas e ideologías.
Se trata de una historia sencilla, muy humana, bien escrita, amena y muy tierna. Se recomienda a todos los lectores apasionados. También puede ayudar a fomentar el hábito de la lectura al comprobar sus bondades, a quienes no lo tienen.